¿POR QUÉ LOS SERES HUMANOS BUSCAMOS ALCANZAR LA FELICIDAD COMO FIN ÚLTIMO DE NUESTRA VIDA SEGÚN S. FREUD?
septiembre 18, 2006 at 12:54 pm 1 Comentario
Según Freud los seres humanos buscamos constantemente y a lo largo de nuestra vida suplir nuestras pulsiones, cumplir nuestros deseos y alcanzar el placer a toda costa. Esto es conocido como el principio de placer, es decir, la búsqueda de todo aquello que represente el placer, y por el contrario evadir el dolor y el sufrimiento a toda costa. Sin embargo, si todos los seres humanos lleváramos a cabo todos nuestros deseos e intentáramos alcanzar el placer sin límites, las relaciones humanas estarían en una constante crisis, (mayor a la que atraviesan actualmente), pues cada uno expresaría y realizaría todo aquello hacia lo cual tendieran sus pulsiones y de uestros instintos. Es por esto, que Freud plantea otro principio básico; el principio de realidad, aquel por el cual estos deseos y placeres se subordinan al placer. De acuerdo con Freud, el principio de placer surge y está en constante interacción con la cultura, la cual estable reglas y normas del comportamiento que regulan a los seres humanos, y que a partir de esto permite que se de cierta “armonía” y que en sí, se de “LO HUMANO”.
Sin Embargo, también plantea este autor que La subordinación del principio del placer al principio de realidad se lleva a cabo a través de un proceso psíquico denominado sublimación, en el que los deseos insatisfechos reconvierten su energía en algo útil o productivo, así, el hombre reemplaza ciertas actividades que representan para el cierta prohibición, por otras que le representen placer, es decir, subliman sus represiones, no solo sexuales sino también de otros tipos.
El creador del Psicoanálisis, dice que la sublimación no permite canalizar deseos, así, cuando un deseo queda reprimido, este se expresa inconscientemente en los sueños, en lapsus o actos fallidos y en bromas.
Teniendo en cuenta lo anterior, es posible hacer un análisis sobre lo que el psicoanálisis podría afirmar y a portar al respecto de el por qué los seres humanos buscamos como fin último la felicidad, además de dar alguna ruta para responder a nuestra pregunta de indagación; ¿Por qué siendo Colombia un país con una problemática política, social y económica tan complicada, es considerado como el segundo país más feliz del mundo?
A partir de loa anterior, se podría responder a esta primera pregunta diciendo que el hombre busca siempre su felicidad como fin último debido al principio de placer, a su condición innata por buscar y tratar de alcanzar el placer, el cual se supone produce lo que comúnmente como felicidad. Sin embargo, es diferente el concepto de placer, deseo o pulsión con el de felicidad. Este último es muy relativo e incluso subjetivo, ya que a lo largo de la historia, desde los filósofos griegos hasta grandes pensadores contemporáneos han tratado de definirla. En esta ocasión, vamos a definir la Felicidad como un “estado psicológico que trasciende la noción del estado anímico. Dota, a quien lo disfruta, de la sensación de autorrealización y plenitud para con uno mismo y los elementos del entorno circundante, ya sea éste físico o imaginado.
La capacidad de dar soluciones a los diferentes aspectos del vivir cotidiano, hace del individuo más o menos feliz. Esto se pone de relieve cuando entendemos lo que es la frustración, causa principal de la pérdida de la felicidad”1.
Generalmente la satisfacción de nuestros deseos y placeres nos llevan a sentirnos bien, plenos con nosotros mismo, nos llevan a sentirnos “felices”
Respecto a la segunda pregunta, se pueden plantear una hipótesis principal que consiste en entender el humor de los colombianos como una forma de expresar deseos reprimidos, precisamente por una situación tan problemática y conflictiva como la que ocurre en nuestro país, una crisis económica, política y social.
Es muy difícil referirse a la felicidad que una persona pueda tener en estas condiciones y es así como se vuelve a caer en el mismo problema del significado de felicidad, pero teniendo en cuenta el que ha sido señalado anteriormente, posiblemente se podría decir que nadie se sentirá autorrealizado, ni plenamente consigo mismo, con los demás o con su entorno mientras carezca de necesidades básicas, refiriéndose específicamente a aquellos que viven en la pobreza absoluta, ni tampoco podrá ser “feliz” quien este en medio de un conflicto armado, esto para poner solo algunos ejemplos.
Así, desde un análisis a aquello que podría plantear el psicoanálisis, se puede relacionar la “felicidad” de los colombianos, mejor con un buen sentido del humor, mas no con la felicidad como tal, entendiendo este humor como una sublimación de sus deseos reprimidos o de cierto sufrimiento.
También se puede plantear desde una perspectiva psicoanalítica, que por el principio de placer, no solo los colombianos, sino cualquier otro ser humano, busca incansablemente el placer y la felicidad, tratando de evadir el sufrimiento, y así, el buen humor, el carisma y la actitud en general de un colombiano puede ser un mecanismo para alcanzar dicho placer, tratando de hacer a un lado los problemas que comúnmente tiene.
Así, atravesado por el principio de realidad, y por ende por la influencia de la cultura, el colombiano se ve moldeado de cierta manera por un conjunto de costumbres y tradiciones que se pueden considerar prácticamente un arquetipo colombiano, el de ser personas alegres, perseverantes, fuertes, trabajadores, entre otros, lo cual le puede brindar herramientas importantes para solucionar sus problemas y buscar oportunidades que le brinden satisfacción en diferentes aspectos de su vida, es decir, nuevamente ajustarse al principio de placer, aunque mediado por su principio de realidad.
En conclusión, desde el enfoque psicoanalítico Freudiano, la felicidad como suele ser entendida comúnmente, es uno de los objetivos principales para cualquier ser humano, pues confluye en alcanzarla la realización del principio de placer, sin embargo, al estar el ser humano influenciado drásticamente por el principio de realidad, se puede entender su buen sentido del humor, su alegría y su “chispa” desde una sublimación a sus deseos reprimidos y al sufrimiento que en determinados momentos puede tener.
1.http://es.wikipedia.org/wiki/Felicidad
Entrada archivada en:Uncategorized. Etiquetas:.
1 comentario Añade el tuyo
Deja un comentario
Trackback este articulo | Suscríbete a los comentarios vía RSS Feed
1.
Consuelo | octubre 11, 2006 a las 5:34 pm
¡Muy bien!! Veo que van transformando este trabajo en una posibilidad para hacaer coincidir diferentes voces incluyendo las suyas. Aprecio los artículos que retoman, me es más afín la reflexión de Florance, es una mujer psicoanalista, formada también en el trabajo del feminismo y quien ha encontrado en nuestro país rostros y expresiones de mujereres muy distintas que le permiten contar, decir, narrar lo que nos comparte en su artículo… Si… hay algo aquí que conecta con su tema de indagación, que coloca signos de interrogación sobre la felicidad, que nos cuestiona acerca de qué es eso… que es ser feliz?? cómo es eso de ser alegres pero no felices?? Acaso es un interrogante que nos lleva a una dimensión no del ser, ni del tener pero si del momento, del estar en tránsito… de las emociones, o debo decir sentimientos, que vienen y van como parte de la vida.
El escrito sobre Freud me parece honesto, con sus propias palabras expresan sus comprensiones. Encuentro confusiones pero para eso es… definitivamente no hay otra manera de escribir honestamente… Y entonces les agradezco que se permitan equivocarse, deambular con las palabras y volver a ellas… Para Freud no hay manera de apropiarnos de la felicidad… sus planteamientos nos enfrentan con la angustia de la aceptación del principio de realidad que nos pone de frente con la muerte y con lo inaccesible de nuestro deseo… Entre Eros y Tanatos no hay armonia… no la hay… hay un combate a muerte y siempre vencerá Tanatos… es irremediable… la posibilidad de vida humana para Freud es la sublimación… por la que es posible el arte y la ciencia… el derivar nuestra energia psíquica hacia fines más nobles, de bienestar colectivo… Quizá lo que nos dice Freud podría ser como dice Lawrence Durrel en su Cuarteto de Alejandría: “cede al deseo pero refinándolo” y la sublimación sea también una expresión del arte de la alquimia. Revisen su texto… reháganlo en esos lugares donde creen que se filtran confusiones y si estas persisten… me cuentan…